EEUU: Derroche de gas en antorchas, el lado oscuro del 'fracking'


Minneapolis Chicago Pozos de Bakken
Las compañías petroleras que están en el centro del boom de la extracción del gas en EE.UU. están quemando inútilmente un volumen de recursos energéticos que servirían para abastecer Chicago o Washington. Así lo ha denunciado esta semana el diario Financial Times. Las antorchas de los pozos de los campos de Bakken, en Dakota del Norte (marcados con un círculo), iluminan, por ejemplo, una superficie equiparable a la de Minneapolis o Chicago, según muestra esta foto de la NASA de hace un mes. El gas de esquisto es responsable de la revolución energética en EE.UU. -al haber abaratado sus precios-, pero su malgasto aumentó un 50% el año pasado. Las antorchas están encendidas las 24 horas; y alumbran el lado oscuro del fracking.
El problema se debe a que la febril carrera desatada para descubrir nuevas reservas de gas ha provocado la apertura de cientos de pozos, pero sin que se hayan construido aún las conducciones o instalaciones que permitirán su uso. No hay sincronización entre el hallazgo del recurso y su utilización posterior, y la consecuencia es un derroche del gas, que se debe quemar para evitar la emisión de metano a la atmósfera (lo que tendría un mayor impacto aún sobre el clima). El CO2 y otros gases procedentes de las antorchas agravan, en cualquier caso, la emisión de gases invernadero, contaminan el aire y dañan ecosistemas naturales.
La Vanguardia