Una petrolera argentina negó que esté buscando gas en una reserva natural

Según el diario The Guardian, un documento prueba que Pluspetrol planeaba extraer gas en una zona de la Amazonia peruana en la que viven indígenas sin contacto con la civilización.

Según la ONG Survival, la mitad del pueblo nahua fue exterminado después de abrir su territorio a la exploración petrolera (Johan Wildhagen, Survival)

La empresa argentina Pluspetrol negó hoy que esté interesada en hacer trabajos de exploración en el Parque Nacional del Manu, una conocida reserva ecológica ubicada entre las regiones sureñas de Cuzco y Madre de Dios, en el Amazonas peruano. Sin embargo, reconoció que en algún momento había planeado pedir un permiso de exploración.

El diario británico The Guardian publicó que había tenido acceso a un documento en el que se probaba que Pluspetrol analizaba hacer exploraciones en busca de gas natural en la reserva. Según The Guardian, la petrolera lo hacía a pesar de que en marzo de 2012 las autoridades peruanas habían rechazado otorgar el permiso. Las actividades extractivas están prohibidas en áreas naturales protegidas.

La empresa, que en Perú opera el consorcio gasífero de Camisea, señaló hoy en un comunicado que “no ha realizado ni tiene planificado realizar ninguna actividad extractiva fuera de su área de concesión”. “Todos los trabajos proyectados a desarrollar en la misma han sido detallados en el Estudio de Impacto Ambiental vigente y se circunscriben al área del lote (Lote 88)”, dice un comunicado oficial que puntualiza claramente que “el Consorcio Camisea niega que haya tenido o tenga interés de realizar actividades de exploración en el Parque Nacional del Manú”.

Sin embargo, de acuerdo con la agencia de noticias EFE, la información comunicada por la empresa es, por lo menos, contradictoria. La petrolera también informó que “por interés científico se recomendó solicitar permiso para realizar observaciones geológicas superficiales en el Parque Nacional del Manú, con cero intervención en el medio ambiente, y por lo tanto nulo impacto ambiental”. La empresa asegura haber hecho esas consultas para estudiar la posibilidad de solicitar el permiso correspondiente, pero decidió no continuar con el proceso por “la restrictividad del área”.

A mediados de diciembre de 2012, la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep) anunció que evaluaba demandar al Estado peruano y a Pluspetrol por la supuesta ampliación del lote 88 que podía afectar a “pueblos aislados” del sur del país. El 16 de enero, el gobierno de Perú ratificó una multa de 29 millones de soles (11,37 millones de dólares) a Pluspetrol por incumplir las obligaciones ambientales en la reserva amazónica de Pacaya Samiria.

La multa se aplicó por no cumplir con actividades de recuperación ambiental en el Lote 8, ubicado en el distrito de Parinari, en la provincia y departamento de Loreto, una zona comprendida en la Reserva Nacional Pacaya Samiria. Según datos del Ministerio de Energía y Minas de Perú, el área de la concesión de Camisea asciende a 142.000 hectáreas, de las cuales actualmente se trabaja en 80 hectáreas, por lo que el gobierno peruano cree que su impacto en la naturaleza es “mínimo”.

El Parque Nacional de Manú es una zona declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, con una gran diversidad biológica. Según la ONG Survival, varios pueblos indígenas viven en la Reserva Nahua-Nanti a la que pertenece: “En los años 80 miembros del pueblo indígena nahua fueron contactados por primera vez después de que trabajadores de Shell en busca de petróleo y gas accedieran a su tierra. Sin inmunidad ninguna frente a las enfermedades de los foráneos, los nahuas sucumbieron rápidamente a males comunes y la mitad de la tribu fue exterminada. Desde 2004 ha habido al menos cinco vertidos de gas significativos”. De acuerdo con la misma ONG, los indígenas están siendo sobornados con calmantes y biromes por parte de “los gigantes energéticos que quieren abrir sus territorios a la exploración de gas natural”.

iEco