Comunicado Pastoral Social Obispado de Neuquén por acuerdo con YPF: “Callar sería complicidad”

CALLAR  SERÍA  COMPLICIDAD

Ante la decisión del Gobierno provincial  de autorizar la explotación hidrocarburífera no convencional por parte de la empresa estatal YPF asociada con la empresa  CHEVRON, dejando asentado cuanto viene diciendo nuestro Obispo sobre las necesarias precauciones y licencias sociales a la hora de querer implementar el fracking, sentimos el deber de expresar lo siguiente:

-Podemos comprender la emergencia energética que padecemos como país y las necesidades de remediarla. Pero no podemos aceptar que se lo haga de cualquier manera y menos de forma inmoral: “el fin NO justifica los medios”.

Rechazamos los medios que pretenden utilizar el gobierno nacional y el provincial cuando no tienen en cuenta disposiciones legales y constitucionales que son las que garantizan actos justos para el bien común. Recordando a nuestro querido primer Obispo Don Jaime de Nevares,  “No queremos asistir a los funerales de la República”. Aceptar esta conducta por parte de los gobernantes es poner en grave riesgo el estado de derecho que merecemos y debemos cuidar. El cumplimientode las leyes en vigencia es deber de todos, especialmente para  las autoridades.

-Rechazamos que se privilegie a una empresa privada, de muy dudosa responsabilidad social, exceptuándola  de los impuestos legales en vigencia, cuando a la vez se proclama la necesidad de recaudar para las arcas públicas. Esta grave inequidad autorizaría a la ciudadanía a iniciar una rebelión fiscal para no abonar los impuestos públicos, ya que si se exceptúa a empresas extranjeras que se benefician tanto económicamente, porqué cobrarle al ciudadano que es quien construye el bienestar social de manera cotidiana.

Chevron “tiene juicios por contaminación y violación de los derechos humanos en Nigeria, Ecuador, Angola e Indonesia” (diario “Río Negro”, 25/07/13, pág. 19). Además, hasta ahora en nuestro país explotó yacimientos maduros, sin invertir, dejando caer su producción.

-Pero hay una razón fundamental que nos obliga a rechazar por ilegítimo e inmoral este acuerdo de explotación y es que el mismo contiene cláusulas  secretas que desconocemos los verdaderos dueños de los bienes naturales de la República, que somos todos los ciudadanos de la Patria, especialmente en  este caso los neuquinos. Este sólo secretismo lo convierte en inaceptable.

Los bienes naturales son más que “recursos”. No somos sus dueños absolutos sino sólo sus administradores; misión que hemos de cumplir con responsabilidad y justicia,de acuerdo al derecho que sobre los mismos tienen  las futuras generaciones.

Por esto como Equipo de Pastoral Social del Obispado de Neuquén, reclamamos a los legisladores provinciales que rechacen totalmente el acuerdo propuesto YPF-CHEVRON a fin de no caer   -como representantes del pueblo de la provincia-   en la traición a sus deberes como defensores del bien común de todos los neuquinos.

Neuquén, 26 de agosto de 2013.-

Rubén Capitanio

Delegado diocesano de Pastoral Social Obispado de Neuquén