13 años de fracking en Vaca Muerta

Marcha por el agua y el futuro

A trece años del pacto Chevron-YPF volvimos a las calles para denunciar las consecuencias de un modelo que implicó el saqueo  de Vaca Muerta y continúa avanzando sobre nuestros bienes comunes y territorios. Lo que comenzó presentándose como una promesa de desarrollo y soberanía energética consolidó una expansión extractiva que hoy necesita cada vez más agua, tierra e infraestructura para sostener y aumentar los niveles de producción y exportación.

Esa expansión avanza sobre un territorio fundamental para nuestro presente y nuestro futuro, que son los embalses Mari Menuco y Los Barreales y el río Neuquén, fuentes de agua potable y del sistema de riego de las zonas productivas. En las áreas La Angostura Sur I, La Angostura Sur II y Lindero Atravesado ya se registran al menos 158 pozos de fracking. Solo desde 2025 se incorporaron decenas de nuevos pozos, algunos sobre las orillas del embalse Mari Menuco con sus ramas que se extienden por debajo del agua. La expansión hidrocarburífera sobre estos territorios pone en riesgo nuestras fuentes de agua.

El fracking conlleva consecuencias ambientales altamente negativas. Sólo por enumerar algunas de ellas: los “incidentes ambientales”, tales como derrames, fugas o incendios, que ocurren a razón de 5.6 por días; los residuos tóxicos de la actividad, que se acumulan por millones de metros cúbicos en los basureros petroleros y en pozos sumideros. Hoy la situación de Comarsa, con parte de sus dueños imputados penalmente por el delito de contaminación peligrosa, lo pone en evidencia, y desde este acto decimos NO a la probation, juicio y castigo a los responsables; a su vez, desde la instalación del fracking se multiplicaron los sismos, que se cuentan por centenares y generan daños e incertidumbre en la población de Sauzal Bonito, Añelo y Rincón de los Sauces. 

La frontera extractiva no termina en Vaca Muerta. El avance de los proyectos de exportación de petróleo y de Gas Natural Licuado (GNL) construye una conexión cada vez más directa entre los yacimientos neuquinos y el mar en las costas del golfo San Matías en Rio Negro. Gasoductos, oleoductos, puertos y buques atraviesan y transforman territorios para llevar hidrocarburos hacia los mercados internacionales, mientras gobiernos y empresas impulsan acuerdos que reducen regalías y otorgan beneficios fiscales para garantizar esos negocios. 

Así, la expansión llega también a la costa atlántica, sobre territorios de enorme importancia para la biodiversidad y la fauna marina. Al mismo tiempo, en la provincia de Neuquén y en todo el país, barrios enteros no tienen acceso al gas de red, ni a fuentes alternativas de energía. 

La entrega de los territorios también se expresa en el despojo de quienes los habitan. Mientras grandes extensiones de la Patagonia permanecen concentradas en pocas manos y son objeto de intereses extractivos, inmobiliarios y especulativos, comunidades mapuche, campesinas y familias que habitan y sostienen esos territorios desde hace décadas enfrentan una creciente amenaza de desalojo. 

Los hechos recientes de desalojo a los Lof Kinxikew y Melo, deben entenderse en un contexto de retroceso de las garantías y protecciones sobre los territorios y los derechos de los pueblos indígenas. La represión del 20 de julio de 2025, frente a la Casa de Gobierno, a cuatro comunidades que exigían sus personerías jurídicas, fue parte de esta misma ofensiva, y respondió directamente a los intereses de las petroleras. Frente a esto, no podemos quedarnos en silencio. 

En estos años de desarrollo de Vaca Muerta, se multiplicaron los riesgos laborales, con decenas de trabajadores muertos, y miles de trabajadores que sufrieron accidentes incapacitantes, mutilaciones y enfermedades profesionales. Hoy, bajo el paraguas de la reforma laboral esclavista, avanzan en nuevos acuerdos de flexibilización y quita de derechos. Esta semana se conoció un nuevo crimen social, con el fallecimiento de dos trabajadores en el yacimiento Rincón del Mangrullo. 

A trece años del pacto YPF-Chevron, las políticas que sostienen este modelo se profundizan. El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) impulsado por el gobierno nacional de Milei y los gobernadores provinciales como Figueroa, que implica beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios, así como el acceso irrestricto a bienes comunes naturales vitales como el agua; 

los intentos de modificar las protecciones a los bienes comunes, como la ley de glaciares y los acuerdos destinados a acelerar proyectos de exportación, que implican la baja de las regalías, como en el caso del GNL; muestran hacia dónde se orientan las prioridades. Mientras se multiplican los beneficios y garantías para las empresas, los impactos ambientales permanecen en los territorios.

Desde esta movilización, afirmamos la necesidad de unir todas las luchas, contra el saqueo extractivista, las políticas de privatización, entrega, extranjerización, el ajuste y la flexibilización del pueblo trabajador, las políticas de represión y despojo a las comunidades del pueblo nación mapuche. 

– Ríos y lagos libres de fracking
– NO al RIGI y el súper RIGI
– NO al proyecto de entrega del GNL 
– Mar sin petroleras
– Los Glaciares no se tocan, NO al código minero
– No a la extranjerización del territorio. Basta de desalojos al pueblo mapuche
– Basta de flexibilización y muertes obreras. Abajo la reforma laboral 

Firma: Campaña Salvemos el Mari Menuco

Primeras Adhesiones:  
Confederación Mapuce de Neuquén – Zonal Xawvnko
Observatorio Petrolero Sur
Observatorio de Sismicidad Inducida
Aten Capital
Aten Plottier
Centro de Estudiantes de la Escuela de Bellas Artes

Centro de estudiantes de Humanidades

Asamblea Alto Valle Libre de Fracking

APCA

La Zurda Judicial

Asambleas del Curru Leufu

APDH Neuquen

PTS – FITU

Izquierda Socialista – FITU / Ambiente en Lucha

OJALÁ LA TIERRA SOLIDARIA – NEUQUÉN

Frente de Organizaciones en Lucha (FOL)

Colectiva feminista La Revuelta

Observatorio de derechos humanos del pueblo indigena

Asamblea socioambiental de Junín de los Andes